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Danville 23 de diciembre de 1843

 

La ciudad está cubierta por la blanca nieve, los caballos jalan suavemente las carrozas por las calles empedradas, en la esquina hay un coro cantando villancicos, el “feliz navidad” está en boca de todos, un panadero despide a una de sus clientes con su ronca voz entonando esta frase cuando es bruscamente empujado por una figura desconocida.

-¡Hey!- el grito del panadero es detenido al ver quien es la persona que lo empujo, pero la mirada huraña y mal intencionada que sale de la persona a la que pretendía reclamar hace sentir a panadero y cliente una gélida corriente subiendo por su espalda.

–Pe, perdone señorita Candace Scrooge- dijeron los dos como si ellos hubieran sido los responsables, la mujer y el panadero ven aliviados como la negra figura se aleja de ellos apoyada en un bastón, pero antes de desaparecer en una esquina, pueden ver claramente como sin un gramo de vergüenza se agacha sobre los donativos que recauda un hombre para el ejército de salvación para sacar cuantas monedas le permiten sus manos llevarse.

-eso estuvo cerca- dijo el panadero.

-tiene usted razón, no hay persona decente en esta ciudad que no le deba dinero a esa mujer-

-sí, esa mujer es el demonio mismo, y siempre en Navidad es la peor época para encontrarla-

-siento pena por su asistente, ¡pobrecillo de él! Tener que lidiar todo el día con esa mujer tan avara-

Las personas del pueblo seguían cuchicheando al paso de aquella figura cuidando mucho de no ser escuchados por aquella desagradable persona, que contaban las malas lenguas, incluso había tomado los centavos que era costumbre poner sobre los ojos de los muertos del quien hasta donde se sabía había sido su única amiga Stacy Hirano mientras murmuraba “es un desperdicio dejarle dinero a un muerto que no lo apreciara” eso sí, pago el funeral y la caja más barata que pudo encontrar, avara y tacaña, así era conocida por las calles aquella mujer, aunque su nombre era Candace Flynn, era más popular su apodo de Candace Scrooge, apodo al que estaba tan acostumbrada que lo prefería como si fuera su nombre.

-¡FELIZ NAVIDAD!- ¿Quién sería el pobre diablo que se le ocurrió? A, un pequeño que su padre llevo consigo a las compras, un limpio bastonazo en la cabeza de parte de la Señorita Scrooge basto para callarlo.

-“Navidad” ¡pamplinas!- gruñía la mujer mientras sus pasos la arrastraban hasta su oficina de préstamos, alguien había puesto una corona navideña en la entrada, su rostro se llenó de ira al ver como habían profanado su sagrada oficina con una de esas tonterías navideñas, alguien lo pagara muy caro, descolgó de su puerta el adorno con el mango de su bastón, y estrujo la corona como si fuera el periódico matutino, pura basura, abrió la puerta y los ecos de una lejana carcajada aun resonaban entre las paredes de madera que dejaban entrar el frio por cada agujero posible, en una esquina colgaba congelada una araña meciéndose en su propia tela, el par de rostros que estaban hasta hace poco con una sonrisa estaban asustados o quizás sorprendidos por el ruido hecho por la señorita Candace al entrar golpeando la puerta.

-tenías que ser tu- dijo casi gruñendo la señorita Candace -¿se puede saber qué es lo que estás haciendo aquí?-

-Lo mismo que he hecho cada año señorita Scrooge- dijo una dulce chica con rastros orientales en su rostro –como cada año desde que mi hermana mayor y usted se hicieron socias, la vengo a invitar a nuestra celebración de Navidad en la casa Hirano- aquella dulce señorita era la hermana menor de la socia de Candace, la pequeña Ginger Hirano, ahora ya toda una dama de sociedad, pero ante los ojos de Candace, la chica se desvanecía en el aire, o simplemente no existía, sus inquisidores ojos no dejaban en paz a su asistente, un chico pelirrojo que aun temblaba de frio, o quizás de ver a su patrona con muy pocos ánimos de ver a su empleado holgazaneando con una mujer que no era su esposa, aun con los dedos entumidos, tímidamente Phineas tomo la pluma y la sumergió en el tintero para continuar con su trabajo, ya al ver que su empleado estaba metido en lo suyo, camino arrastrando los pies hasta su oficina.

-¿acaso no tienes que trabajar? O es que ¿acaso el miserable de tu esposo puede darse el lujo de mantenerte?- decía la señorita Candace mientras se metía en sus libros a calcular a cuanto ascendería su fortuna este día.

-¿trabajar? Pero ¡si hoy es noche buena!-

-¿y eso que?- refunfuño Candace.

-pues, mucho, ya sabe, paz en el mundo para los…-

-bla, bla, bla, paparruchas, ¿acaso no lo sabes? Esta es una época dorada para los prestamistas como yo, la gente se desespera por poder hacer fiestas que no podrían pagar, y vienen a buscarme para pedirme prestamos, mi dinero, dinero que tienen que regresar con sus respectivos intereses, ¡en tiempo y forma! Y no seas inocente, ¡solo lo que he invertido en fábricas de armas es lo que me ha dado tanto dinero, la guerra es hermosa, hace fluir y da fuerza a la economía, el mundo da vueltas alrededor de la guerra, la paz, la paz es mala para los negocios!- por un momento parecía que la chica había sido aplastada por los argumentos de la señorita Candace, pero no fue así.

-que existan personas que saquen provecho de la miseria y sufrimiento de otros no significa que el resto de las personas sean así, ¡vamos! Piénselo señorita Candace, acompáñenos mañana a nuestra cena de Navidad y vera que…-

-¿los suculentos platillos que preparaste con tus propias manos? ¿Fruto del miserable trabajo de tu miserable esposo? ¡Anda ya niña! Vete de una vez, ¿Quién te crees para andar invitando desconocidos a tu casa? ¡SAL DE UNA VEZ DE MI OFICINA O MANDARE LLAMAR A LA POLICIA PARA QUE TE SAQUEN A PATADAS!- aquella chica lejos de estar asustada, estaba enojada, muy molesta por la actitud de la única amiga de su hermana mayor, pero, al final se tragó su rabia, no, no lo hizo por “ser una dama” la figura de Candace le recordaba mucho a su propia hermana, aquella mujer que murió completamente sola y que por más que se esforzó, nunca logro alcanzar, no quería ver morir a la señorita Candace sola, como lo había hecho su propia hermana al negar a su familia por temer a los “descarados bribones que solo la buscaban por su fortuna” con seguridad y sin perder su porte de dama de la alta sociedad, dejo frente a la señorita Flynn la invitación a su casa, y se marchó sin mediar más palabras, apenas salió la chica, una bola de papel cae en el interior de la estufa que era usada para “calentar” la oficina, aunque solo tenía un moribundo carbón en su interior que no basto ni para carbonizar un poco el papel de la misma, al pelirrojo le dio lastima, aunque no sabría decir si no fue porque la carta no ardiera, el poco fuego habría servido para hacerle creer que hace un poco más de calor en el congelador que es su oficina, lugar en el que tendría que estar por el resto del día, en una temperatura congelante, el sueño es un enemigo, y peor si tu jefe no espera de ti más que puro y duro trabajo sin importar nada más, en el transcurso de la tarde, Phineas no dejaba de observar el reloj en su lenta marcha, aún faltaban 10 minutos antes de la hora de salir, y su impaciencia era bastante notoria, y muy molesta para su patrona.

-Phineas, ¿acaso pretendes irte temprano hoy?-

-¿temprano señorita Scrooge?-

-sí, temprano, recuerda que todos los días nos quedamos hasta haber revisado las ganancias y los intereses de las cuentas no pagadas dos veces-

-pe, pero señorita Scroogre, es noche buena y mañana no…-

-¿mi oídos me engañan? Acaso pretendes marcharte temprano y que encima de ese descaro, ¿te del día de mañana libre? Que desfachatez- al escuchar a su patrona, Phineas no pudo contestar nada, ya sabía que ella nunca lo ha dejado siquiera salir a su hora, mucho menos salir unos minutos temprano, y un día libre, eso ni pensarlo, incluso los domingos lo hacía trabajar medio día, Candace miraba con recelo a su empleado, y el tictac del reloj era el único sonido en la oficina, apretó sus ojos con los dedos víctima del cansancio –Esta bien, podrás salir temprano hoy- el rostro de Phineas se ilumino al escuchar eso, y se quedó expectante durante unos segundos -¿Qué esperas? ¡Lárgate ya!- Phineas tomo su parchado abrigo y se apresuró a la salida -¡pero no lo olvides Phineas! Mañana tienes que llegar 10 minutos antes para compensar el tiempo que me hiciste perder hoy- Phineas meneo la cabeza y se despidió ahogando con su mano en su boca un “feliz Navidad” que por poco echaba a perder su oportunidad de salir temprano, aunque, al mirar el reloj, la hora de salir ya había dado.

Ya muy tarde las calles de la ciudad se veían desiertas, no tanto así las casas, la música escapa por las ventanas tratando de alegar con sus notas las casas que no podían costearse un músico, aun en los barrios pobres una vieja y desgastada guitarra era la reina al guiar con sus notas los villancicos, todos estaban disfrutando de un bien merecido descanso.

-¡estúpidos holgazanes!- gritaba la señorita Candace -¡todo por sus estúpidas fiestas! ¿¡A quien se le ocurrió darles el día a los cocheros!? ¿acaso no es evidente que habrá mucha gente tan borracha que necesitara un coche de alquiler para saber regresar a su casa?- nadie podía escucharla, la música y la calidez de las fiestas alejaban a las personas de las gélidas calles, ella era la única a esas horas de la noche que tenía la necesidad de regresar a casa, hasta en las pocas casas de gente rica, los cocheros que cuidaban a sus caballos tenían su propia fiesta en los establos, tibiamente cobijados entre el heno y la paja bailaban y cantaban las personas más humildes en esta noche en la que todo parece ser celebración, eso irritaba más a Candace mientras sus pies comenzaban a congelarse dentro de sus zapatos, pero finalmente llego a la puerta de su casa, una gran mansión venida a menos por la falta de mantenimiento, la madera de los escalones parecía quejarse a cada paso que daba sobre ellos la Señorita Candace, mas por costumbre que porque hubiera alguien esperándole toco la puerta, la albada parecía un demonio o gárgola de cuyas fauces colgaba el anillo de metal que golpeo con las fuerzas que el frio le permitía tener mientras escondía el hecho de que usaba su propia llave para abrir la puerta, tan extraño habito no era más que uno de tantos causados por su miedo a ser asaltada en mitad de la noche, pensaba que, como nadie toca al entrar a su propia casa, nadie esperaría que ella fuera más que una sirvienta o una moza que deseaba entrar de algún encargo de sus patrones, pero solo el rechinido de la puerta era suficiente para hacer pensar dos veces al más aventurado ladrón del pueblo tratar de entrar a esa casa que en mitad de la noche inspiraba más terror que su misma dueña, por dentro, todas las puertas y ventanas estaban fuertemente tapiadas con madera unas y otras hasta habían sido clausuradas con piedra, piedras que la misma Candace revisaba para asegurarse que nadie las hubiera movido en su ausencia, pero, gracias a eso la enorme casona era fría y bastante lúgubre por dentro, con un cerillo encendió una raquítica vela que cualquiera diría que ha sido reciclada varias veces, con una luz tan débil que apenas iluminaba el camino, Candace llego a su recamara, allí, encendió un carbón para ponerlo en su estufa esperando poder calentarse los pies, temblando cambio sus ropas mientras un poco de calor de aquel carboncillo comenzaba a escaparse, aun temblando, se sentó frente a la hornilla esperando que algún día ese carboncillo le diera algo de calor, la flama de la vela comenzaba a flaquear, Candace frunció el Ceño y tomo una libreta de una mesita y una regla que saco de debajo de su manga, con la regla, midió la altura de la vela, y la comparo con lo que tenía anotado en su libreta, estaba calculando cuanto le costaba la vela encendida, si no tuviera más que hacer, la apagaría de inmediato -¡la cera esta carísima!- dijo mientras se apresuraba a revisar su siguiente punto –deben de quedar 125, y acabo de tomar uno, así que, quedan 124 carbones en el costal, y este tenía un peso de 10 gramos- su tacañería era tanta que hasta había calculado cuanto costaba cada pedazo de carbón en base a su peso –esta vela aún puede durar una semana más- se decía mientras veía como agonizaba la llama en un pabilo que apenas se podía mantener en pie en el pedazo miserable de cera que quedaba, cerro su libreta de un golpe –un día menos, un dólar más- cuando sus dedos estuvieron a punto de tocar la vela, comenzó a escuchar un ruido al otro lado del muro -¿ladrones? Seguramente- dijo mientras sujetaba su bastón como si fuera una poderosa espada –se han metido con la mujer equivocada bribones- el eco se encargó de mandar sus palabras a toda la casona, pero el ruido no disminuyo, parecía cada vez más cercano, extrañamente familiar –solo debe ser un cochero en la calle- dijo al reconocer el sonido –solo las cadenas de los caballos al ser arrastradas- se tranquilizó sin más, aunque, según recordó, no había ningún coche en las calles, y con la fuerte nevada que comenzó, nadie se atrevería a salir en su sano juicio, y menos aún, a andar con su coche atraves de una pared, el miedo comenzó a subirle por los pies, ¿o seria acaso que se estaba congelando? Esos sonidos de cadenas venían del interior de los muros de su recamara, la rodeaban, le daban vuelta, subían y bajaban, a ratos estaban en el techo, y a ratos rodeaban su sillón favorito –solo es algo que comí, alguna papa sin digerir- dijo para darse valor –no hay nada en la negrura de la noche que no viera antes- ese extraño frio subía más y más por sus piernas, juraría durante un minuto, que, eran unas manos abriéndose paso por sus muslos, aquella extraña y ajena sensación la hizo gritar mientras miraba a sus piernas cubiertas por su largo camisón de lana, no había nada –vamos, cálmate ya Candace, esa maldita papa te está haciendo una mala jugada- al comenzar a relajarse, el peso del camisón lo hizo hundirse entre sus piernas que el pánico había hecho abrir de par en par, una mancha se comenzó a formar, una mancha obscura -¿¡es acaso una broma!? No soy niño pequeño para vivir un momento tan vergonzoso, pero, aquel manchón no era algún liquido en particular, las facciones de un rostro comenzaron a formarse, los temblores controlaban el cuerpo de la señorita Candace al ir haciéndose más reconocible el rostro entre sus piernas, tan familiar como mirarse al espejo todas las mañanas, o simplemente como esa persona que ves todos los días en el trabajo, parecía cubierto por agua, un agua que se movía pesada y lentamente, como si todo el momento estuviera congelándose en el tiempo, los ojos cerrados, los labios azulados, la piel de un gris nauseabundo y la cabeza aun cubierta por la misma mortaja barata que había conseguido hacia un año para su ex socia -¿Stacy?- al escuchar ese nombre aquella aparición reacciono abriendo los ojos de un golpe mientras comenzaba a gritar con desesperación, el susto fue tal que Candace se levantó sobre los descansa brazos de su sillón con una agilidad que desconocía allí seguía aquel rostro, como si flotara en algún viscoso y desconocido líquido, mirando hacia arriba con aquellos retorcidos ojos y esa boca abierta de la que escapaba el hedor de una cloaca, el brazo se movió como si no hubiera huesos en su interior y comenzó a estirarse para dar alcance a Candace, solo entonces ella noto los grilletes que colgaban de ella, todo el cuerpo cruzado por pesadas cadenas aseguradas con grueso y pesados candados que no dejarían mover aun al más fuerte del pueblo, todo aquel inhumano peso sobre el cuerpo frágil de su amiga -¿Qué es lo que te ha pasado? ¿Quién te ha hecho esto?- aquel espectro comenzó a enderezarse mientras aun trataba de alcanzar el rostro de la que en vida fue quizás su única y mejor amiga, sin dudas trataba de decirle algo, pero una masa de líquido viscoso y fétido salió por su boca en lugar de palabras –Hiiiuu, eso es asqueroso-

-fue culpa tuya- dijo aquella figura.

-¿disculpa?- contesto ofendida Candace

-esa fosa barata en la que me enterraste, un canal de aguas negras pasa al lado-

-el precio fue fabuloso, obtuve un muy buen descuento por él, justo como tu sabias hacerlo-

-NOOOOOOOOOO- aquel cadáver andante de su ex socia se retorció con aquel grito y parecía que la carne que aún le colgaba de los huesos se fuera a desprender en cualquier instante.

-no, alto, alto, que me ensucias la alfombra-

-¡TU NO ENTIENDES!- grito el fantasma -¿ACASO NO PUEDES VER ESTAS CADENAS?-

-por supuesto que las veo, solo, mira, es imposible no verlas, las tienes por todas partes, y, ¿Por qué tienes esas cadenas?-

-ESTAS CADENAS SON EL CASTIGO POR LA VIDA QUE LLEVE-

-Wow, wo, espera un momento, ¿Por qué te castigarían? Siempre fuiste la mejor para los negocios, nunca nadie logro acumular tantas riquezas como tú-

-ERES UNA INCONCIENTE- se lamentaba el fantasma –DIME TU, ¿DE QUE ME SIRVE LA RIQUEZA AHORA? DONDE ESTA TODO EL ÉXITO QUE ACUMULE-

-pues, a alguien debes de conocer por aquellos lados, mucha gente que murió te quedo a deber mucho dinero y…- las llamas parecieron envolver el fantasmal cuerpo de su amiga

-NOOOOOOOOOO TIENES QUE ENTENDERLO, NADA DE ESO IMPORTA ACA, EN EL LUGAR DONDE ESTOY, CADA UNA DE ESAS COSAS DE LAS QUE ESTAN TAN ORGULLOSA, ¡MIRALAS DE CERCA!- el espectro grito mientras ponía las pesadas cadenas ante los ojos de Candace que se dejó caer en el sillón –MIRALOS BIEN, AQUÍ ESTA TODO ESO QUE NO FUE MAS QUE FRUTO DE LA AVARICIA, MIRALOS, MIRALOS CON MUCHO CUIDADO, A TODA ESA GENTE QUE ESTAFE PARA OBTENER GANANCIAS, SU DOLOR Y SUFRIMIENTO SON MI CARGA PARA TODA LA ETERNIDAD-

¿Y porque tendrías que hacer tu eso? Digo, no es tu culpa que no pudieran pagar a tiempo sus deudas, eran tratos totalmente legítimos y legales- la paciencia del espectro de su amiga parecía acabarse, los pocos rasgos reconocibles que quedaban se esfumaron hasta dejar un rostro carcomido y llameante.

-LOS JUSTOS SERAN LIBERADOS DE SUS PENAS, ESO ES LO ESCRITO, PERO, LO NO DICHO ES ESTO, QUE NOSOTROS LOS PECADORES LOS CARGAREMOS POR ELLOS-

-¿yo? ¿Cargar lo de alguien más? Lo siento nena, yo no trabajo así-

-ESCUCHAME CANACE! AUN ESTAS A TIEMPO DE LIBERARTE DE ESTA LARGA Y PESADA CADENA QUE HAS PASADO TODA TU VIDA FORJANDO, HE CONSEGUIDO QUE SE TE DE UNA SEGUNDA OPÒRTUNIDAD-

-En verdad eres una gran amiga al buscar darme esta oportunidad-

-¡GUARDA SILENCIO! ¡TODAS LAS OPORTUNIDADES SE DAN EN VIDA! QUE A LOS MUERTOS ¿DE QUE NOS SIRVEN? MIENTRAS ESTES VIVA TENDRAS LA OPORTUNIDAD DE CAMBIAR- el espectro de su vieja amiga comenzó a flotar por la habitación arrastrando pesadamente sus cadenas hasta pararse frente a la oscura chimenea –ESTA NOCHE SERAS VISITADA POR TRES ESPIRITUS, ESPIRITUS QUE TE GUIARAN EN TU CAMINO A LA REDENCION, ESCUCHALOS, Y PERMITELES GUIARTE- mientras las palabras del espectro dejaban de sonar en la cabeza de Candace, la imagen del mismo se fue difuminando en la obscuridad de los muros de la habitación, al principio, aun temerosa, tomo la vela e ilumino cada rincón de la habitación esperando encontrar algo oculto, cuando se convenció que no había nadie más en la habitación, se dirigió a su cama.

-es la última vez que pongo papas en mi cena, seguramente todo solo es culpa de alguna que no fue bien cocinada- se recostó, pero aun temerosa no apago la insípida vela que puso sobre su buro –sí, sin duda una papa mal cocida y este frio me hizo ver visiones- se dio media vuelta y se recostó.

-sí, seguramente fue algo que comí-

-Como tú digas, pero, ya es hora de irnos Candace- los ojos de la mujer se abrieron tan grandes y redondos como un plato sopero.

-¡HAAAAAA! ¿¡QUIEN ERES TU!?- frente a ella, o más bien, acostado junto a ella en su cama, había un chico recostado plácidamente, con las manos sosteniendo su nuca y viendo al techo, a aquel bribón solo le faltaba fumar un cigarrillo, pero el cabello recortado, la mandíbula prominente y un cuello fuerte sobre un robusto y un poco fornido cuerpo bastaban para impresionar.

-¿Cómo que no sabes quién soy yo? ¿Acaso no escuchaste a tu amiga?- dijo el chico mientras se estiraba como si acabara de despertarse.

-¿eres el primer espíritu que vino a visitarme?-

-no, soy el repartidor de pizzas, ¡POR SUPUESTO QUE SOY EL PRIMER ESPIRITU!- puf, en un suspiro se desvaneció en medio de una bruma de color grisáceo para aparecer de nuevo en mitad de la habitación –Permíteme presentarme, soy el fantasma de la navidades pasadas-

-te ves exactamente igual a uno de los amigos de mi hermano-

-si lo parezco, es porque tú lo quisiste así, buen chico en realidad, algo rudo pero le importaban sus amigos, tanto, como para ir a la guerra a pelear por ellos- al recordar que esa historia era verdad, no le quedo duda de que la persona frente a ella no podía ser más que un espíritu, de una u otra manera –hey, vamos ya, dejemos de platicar, que hay mucho que ver- de un soplido, apago la diminuta llama de la vela de Candace, quien desesperadamente trato de encenderla de nuevo, cuando logro encender un cerillo, este ilumino más que la vela que tenía antes.

-¿Dónde estás?- la luz del cerillo lejos de apagarse rápidamente, comenzó a brillar más y más hasta dejarla enceguecida, después, una suave brisa movió sus cabellos.

-¿Dónde estoy?- eso fue lo que dijo, pero, sabía bien donde estaba –mi vieja escuela-

-Así es- dijo aquel espíritu sin nombre –vamos a dar un recorrido por tu pasado, en aquella época en la que la navidad también significaba algo para ti-

-ja- musito Candace mientras comenzaba a entablar un monologo en su cabeza –sí, hubo una época en la que la navidad me llenaba de ilusiones, pero eso acabo hace mucho, esto solo es un sueño, un sueño de muerte tal vez, al crecer y dejar todo esto atrás, entendí que toda alegría tiene un costo muy alto, ser traicionada y olvidada, todos con los que compartí felicidad, se marcharon, y me dejaron sola, trabaje muy duro para ser feliz, pero nunca nadie llego para compartirlo todo- sus pies comenzaron a moverse mientras la nieve crujía bajo sus pies –es bonito recordar cuando las personas me hablaban con alegría y la podían compartir conmigo, hoy ya no, mi soledad me está consumiendo, mi tristeza es cada día más profunda, y mi corazón grita desesperadamente por alguien que me quiera, pero, no hay ni habrá nadie, no voy a las fiestas por esa inmensa soledad que siento, tanta alegría a mi alrededor, y no puedo sentirla, los veo sonriendo, felices, tan amorosos, y yo tan sola, ¿para qué voy a una fiesta? Si no hay nada para mí, más que recuerdos que se hicieron dolorosos, ver como se aman y saber que nadie me ama, quiero que sean felices, pero mi tristeza y soledad echarían a perder su alegre celebración, mi tiempo termino, solo puedo ver la alegría de los demás y tragarme mi dolor y soledad, no hay nada para mi esta navidad, ni las demás, solo trabajar, cumplir, y llegar a dormir en soledad, esta angustia se había hecho tan pesada, ese nudo en mi garganta tan apretado, creo que es tiempo de descansar…-

A la mañana siguiente, el cuerpo de Candace fue encontrado por su leal empleado, quien preocupado de encontrar la oficina cerrada, fue a la residencia de la señorita Candace, allí encontró el cuerpo, con una carta, o mas bien unas lineas escritas en una hoja de papel dirigidas a el, "esta noche fui visitada por tres espíritus, los fantasmas de las navidades, mis navidades, pasadas, presentes, y futuros, recordé aquellas épocas dulces y hermosas, feliz navidad, mi fiel Phineas, feliz navidad a todo el mundo" el testamento de la señorita fue leído esa misma tarde, todo lo que acumulo en su vida, le fue dejado a el y a su familia, "he visto tu tenacidad, y como te esfuerzas por tu amada esposa y tus hijos, sabes lo dura que es la vida, y sabes administrar mi negocio, usa sabiamente mi legado, mi único legado, que el tuyo sea diferente, sé que querías ser escritor, esta es tu oportunidad"

-¿porque te dejo todo?- pregunto su amada Isabella.

-ella lo explica en su testamento-

-Si, lo sé, pero, ¿porque a ti?-

-Ella tendría sus motivos, pero, sabes, es una historia muy triste, quisiera hacer algo por ella-

-¿y si escribes una historia sobre ella?-

-¿un cuento de navidad sobre tres espíritus que visitan a alguien en la víspera de navidad?-

-si, ¿porque no? solo necesita un mejor final-

-un mejor final, no es mala idea querida-

Esta es una historia que escribí para el concurso del grupo de Facebook Callejones de Danville (www.facebook.com/CallejonesDeD…) pensaba en la clásica historia de Navidad (pero seria un poco bastante larga) así que le di un giro, quizás les guste, quizás no, pero, al final el deseo es dejar una pequeña reflexión, aveces, las cosas no son lo que parecen, hay muchos fantasmas en nuestra vida que aparecen en ella.
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:icongrifolido:
grifolido Featured By Owner Dec 23, 2016
solo se te ocurfiria ati feliz bavidad
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:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 24, 2016  Hobbyist General Artist
Feliz navidad amigo grifolido
Reply
:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 24, 2016  Hobbyist General Artist
Ja ja ja un final obscuro? Quizás hacia falta algo mas crudo para que muchos recuerden la naturaleza de esta fecha
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:iconalquimistaerrante77:
Alquimistaerrante77 Featured By Owner Dec 23, 2016
Interesante versión del clásico de Charles Dickens, algo oscuro pero bien hecho.

Mis mejores deseos para ti y tu familia amigo, Feliz Navidad. :hug:

Hasta pronto y que el Señor te bendiga a ti y a tus seres queridos y les colme de sus bendiciones. :)
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:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 24, 2016  Hobbyist General Artist
Feliz navidad amigo alquimista, mis mejores deseos para ti y los tuyos en esta época y en cada día del año venidero
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:icondraoptimusstar2:
draoptimusstar2 Featured By Owner Dec 23, 2016
jajajajaja bueno muchas historias tiene 2 lados pero eso no les quita las lecciones que podemos aprender de ellas. feliz navidad camarada y muchas bendiciones para todos los tuyos
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:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 24, 2016  Hobbyist General Artist
Feliz navidad amigo optimus
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:icondraoptimusstar2:
draoptimusstar2 Featured By Owner Dec 27, 2016
feliz navidad y disculpa mi tardanza y feliz año nuevoF2U AVATAR | #722 Rowlet (Holiday ver 2) F2U AVATAR | #722 Rowlet (Holiday ver 2) F2U AVATAR | #722 Rowlet (Holiday ver 2) F2U AVATAR | #722 Rowlet (Holiday ver 2) 
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:icon1987arevalo:
1987arevalo Featured By Owner Dec 23, 2016  Hobbyist General Artist
excelente historia navideña
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:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 24, 2016  Hobbyist General Artist
Feliz navidad amigo
Reply
:iconmusaspinelli:
MusaSpinelli Featured By Owner Dec 22, 2016  Hobbyist Writer
¡Ja!
No me lo esperé, así iniciaron los fantasmas de Scrooge y sus múltiples versiones.
¡Suerte!
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:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Dec 22, 2016  Hobbyist General Artist
gracias! y gracias por el apoyo, espero te gustara
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December 22, 2016
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