Shop Mobile More Submit  Join Login
About Varied / Hobbyist Jair GetsemaniMale/Mexico Groups :iconpnf-cronicas: PnF-cronicas
 
Recent Activity
Deviant for 3 Years
Needs Premium Membership
Statistics 298 Deviations 16,780 Comments 35,502 Pageviews

Newest Deviations

Favourites

Critiques

Isabella as Marceline x3 by heeyjayp17

as always an amazing job! is beautiful in many ways, the texture of the pants is amazing, like that of the sweater that has thus shadow...

Phineas and Ferb: My Style :3 by heeyjayp17

is very interesting, the characters can immediately know who they are, very good care of the details that make each character the same ...

Activity


Llamenme Nemo by jgeg123
Llamenme Nemo
Saludos amigos, finalmente terminando estas deviationes, otra ilustración, pido una disculpa por la pésima calidad de las mismas, desafortunadamente aun no he tenido tiempo suficiente para limpiarlas y trabajarlas como me gustaría, pero también debo de tomar en cuenta que si lo hiciera, no sé cuando publicaría, bueno, espero les guste, aunque bastante falta de calidad... creo que esto los animara a no sentirse menos al ver otras ilustraciones ajenas XDDDDD las mías si son malas, espero verlos pronto amigos!!

Anterior: fav.me/d8vr92y
Loading...

El agotamiento de haber luchado por sus vidas contra el mar fue el mejor somnífero del mundo, no sabían cuanto tiempo había pasado o si se encontraban sobre o bajo del mar, Ohaio trato de acostumbrar sus ojos a la obscuridad, pero ni aun así había logrado distinguir nada, solo sabía que el aire se sentía algo viciado, si tomaba en cuenta la capacidad pulmonar de los tres y hacia un cálculo a groso modo diría que han pasado unas ocho horas cuando mucho encerrados en esa habitación, pero al no saber exactamente cuánto media o si estaba conectada al resto del buque submarino, era pura especulación, durante unos segundos no estuvo seguro de despertar a sus compañeros, pero un peculiar silbido se escuchó, con los dedos busco y logro sentir una corriente de aire que pasaba por unos orificios en la base de la pared, el aire viciado estaba siendo sustituido por aire fresco, si, aire fresco traído desde el exterior, podía reconocer el aroma de la briza marina, era inconfundible, y acompañando el vivificador efecto del aire fresco, el sonido de su estómago, quizás sus cálculos fallaran, pero el hambre de un día sin comer es inconfundible, ahora si es momento de despertar a los demás, pero antes de poder hablar el cielo raso sobre ellos se ilumino cegándolo por unos instantes, Ferb Land se levantó y se puso en guardia listo para saltar sobre quien entrara por la puerta, y no tuvo que esperar mucho, la puerta comenzó a abrirse y el peli verde salto como una fiera sobre la espalda de un desprevenido hombre que giro rápidamente para quedar frente a frente a Ferb al que solo se le interpuso un carrito de servicio con lo que debía de ser la comida, el estómago de Flettcher lo traiciono y rugió con más estruendo que nunca, aquel hombre ignorándolos por completo se limitó a servir la mesa, el olor de los alimentos era tan delicioso que Isabella se despertó y paso a formar parte del coro "estómagos gruñones" el camarero no pareció darle más atención que solo arrojarle un mantel para que se cubriera y comiera con los otros en paz.

 

-¿quiénes crees que sean Phineas?- pregunto Izy terminados los alimentos.

 

-No lo sé Isabella- Contesto Ohaio mientras comenzaba a analizar la habitación, el cielo raso sobre ellos no parecía tener ningún bombillo o algo similar, pareciera que el mismo tejido era el que irradiaba luz de color azul por fuerza propia, aunque les constaba que podía controlarse a voluntad, las paredes eran lizas, ni cables ni tubos de algún tipo se adivinaban, ni siquiera los remaches eran visibles, fuera de la mesa y las sillas, no había nada que sobresaliera de paredes, suelo y techo, incluso aunque sabían donde estaba la puerta, cerrada era imposible de distinguirla, ahora Flynn centro su atención en la vajilla que tenían ante ellos, única que en estos momentos podía darle algunos indicios de lo que ocurría, era bastante fina, quizás porcelana china, finamente trabajada con una gran "N" pintada en platos, platones, tazas y cubiertos, todos con la misteriosa letra N y rodeada por la frase en latín "Mobilis in mobili" "móviles en el elemento móvil" sin duda la ley en esta peculiar nave, Ohaio continuaba con su análisis cuando se encontró con la fría mirada de Ferb Land.

 

-¿piratas? No lo creo Ferb, si fuera el caso abordar la Lindana les habría resultado más beneficioso que solo averiarla, tenían una gran colección de armas y municiones abordo con un muy alto valor en los mercados negros de muchas naciones cercanas- dijo reclamando un poco la actitud de la comandante Candace la noche anterior.

 

-allí va otra vez- decía Isabella al presenciar nuevamente esa charla en "lenguaje poderoso"

 

-no creo que sea prudente tratar de tomar el barco, solo he visto a cinco tripulantes pero según mis cálculos podrían transportar con facilidad a varias docenas de marinos, ¿qué que creo que harán con nosotros?-

 

-una cosa esta clara- interrumpió Isabella -si nos quisieran muertos, no se habrían tomado la molestia en alimentarnos Phineas-

 

-sí, así es Isabella, solo deberemos de esperar a que el comandante de esta nave se presente y poder explicar nuestra situación- Ohaio se sintió frustrado por no poder hacer más al respecto, pero cuando se dio cuenta ya tenía de nuevo la mirada de Ferb sobre el -¿He? ¿Crees que es lo que traman? Lo siento pero no creo que nos estén cebando para comernos, estoy casi seguro que no son antropófagos, ¿qué cosa? Pues, Si, por supuesto que le dije mi nombre real, ¿qué porque? Bueno si, lo detestaba pero si íbamos a ser compañeros debía de saberlo ¿en serio? ¿tienes que preguntarlo?- Isabella tenía la extraña sensación que tan acalorada discusión en "lenguaje poderoso" tenía mucho que ver con ella y los motivos reales de que los dos hermanos se separaran, se sentía en la obligación de intervenir cuando la puerta nuevamente comenzó a abrirse, con el estómago lleno y las fuerzas recuperadas Ferb Land se arrojó sobre la persona que entrara buscando escapar al pasillo y como Ohaio Flynn no parecía querer ayudarle, no le quedaba más que enfrentarse el solo a toda la tripulación, tomaría de rehén a su comandante y exigiría ser llevado a la Lindana, allá lo esperaba una jugosa recompensa por ser el primero en ver al "narval" y capturar la misteriosa nave en la que están, aunque misteriosamente la parte exterior de aquella puerta le recordaba al cielo raso fosforescente del techo, Ohaio e Isabella veían sorprendidos a Ferb Land inmóvil en el suelo a los pies de otro extraño personaje, un chico quizás mayor que ellos vestido de modo similar a los demás marinos que habían visto solo que con un chaquetón algo largo y una gorra negra al estilo marinera con una "N" bordada torpemente en hilo de oro con guirnaldas de olivo a ambos lados de la misma, por su porte y su forma de mirar, para Phineas no cabía duda, aquel hombre era el comandante de esta nave, aunque su cabello era algo largo y desalineado, y bajo sus ojos unas negras ojeras de muchas noches en vela que no lograban ocultar una melancólica mirada, Ferb Land se puso de pie y comenzó a explicarle lo sucedido exigiendo su inmediata liberación a aquel hombre en francés, al no tener respuesta, probo con Alemán, Ruso, Chino, Japonés, árabe, no obtuvo respuesta alguna.

 

-Es la primera vez que escucho a Ferb hablar tanto- dijo sorprendida Isabella, la sorpresa fue mayor al percatarse que ese sujeto ponía atención a ella, ahora era su turno de tratar de entablar conversación, comenzó a hablarle en ingles sin tantos imperativos como Ferb Land presentándose con educación y mostrando sus más finos modales, no obtuvo respuesta, trato nuevamente en Latín, griego, francés, italiano, español e incluso en lenguas antiguas mesoamericanas como el Náhuatl para poner un ejemplo, pero en todo caso inútil -Lo siento Phineas, no parece entender ninguno de los idiomas que hablo- dijo algo decepcionada Isabella.

 

-No te preocupes Isabella, hiciste tu mejor esfuerzo, y por favor, llámame Ohaio Flynn-

 

-¿Phineas?- repitió aquel hombre extraño -¿Phineas Flynn?- al escuchar hablar a aquel sujeto con ese extraño acento fue una bendición, de alguna manera lo conocía, pero a quien conocía era a Phineas Flynn no a Ohaio Flynn, sin saber que esperar, Phineas asintió, aquel sujeto con un ademan de su mano les pidió que lo siguieran, al no tener nada que perder decidieron seguirlo, si logro neutralizar a Ferb Land, atacarlo por la espalda seria inútil, y solo era un hombre, ni pensar en el resto de su tripulación, salieron a la escalera y a la cubierta inferior, entraron a una puerta al costado, esta daba a un largo corredor con varios y exquisitos cuadros colgados en los muros que seguramente seguía el largo del buque submarino, al pasar por las puertas abiertas los aromas que escapaban de la cocina inundaron sus narices, el chef de abordo estaba ya sumergido en su tarea de preparar la siguiente comida para los hombres de abordo con una maestría que daba miedo de pensar en estar frente a aquel hombre en una pelea con cuchillos, pero Ferb Land al contrario, busco instrumental para auxiliarse en su fuga, una puerta más adelante daba acceso al comedor, más parecido a un café parisino que al comedor de cualquier barco que hayan pisado, aquel hombre entro en la puerta justo al frente de la del comedor, al seguirlo no pudieron evitar quedar maravillados, aquel espacio era una magnifica biblioteca de más de diez metros de largo, cinco de ancho y cuatro metros de altura, cada pared tapizada de libros, cuadros y esculturas, al fondo se veía una fuente hecha con una valva de ostra de unos dos metros de largo, a la mitad, un gran sofá en forma de media luna con un enorme globo terráqueo de cristal frente a él, junto a la pared de la puerta vitrinas llenas de muestras de los más diversas especies marinas, corales, conchas, perlas y más, también, en la más pura extensión de la palabra, una variada colección de tesoros, terrones de monedas que la acción del mar había soldado juntas del más diverso origen, romanas, griegas, árabes etc. aquel hombre los guio hasta el sofá y descansando sobre el mismo un libro que tomo en sus manos y se lo entrego a Flynn.

 

-"Secretos de las profundidades Marinas"- leyó el título Phineas mientras en su rostro la sorpresa lo invadia, Ferb Land e Isabella no lo entendían porque de su sorpresa, así que Izy tomo el libro y termino de leerlo.

 

-"Los grandes secretos de las profundidades marinas, por ¿¡Phineas Flynn!?"- Ferb Land lo entendió, ese era un libro que Phineas había escrito hace unos años y con el que se había comenzado a dar un nombre en la comunidad científica antes de cambiarlo por Ohaio.

 

-espero no le moleste señor Flynn- dijo aquel hombre dándoles la espalda -pero yo mismo he encontrado su libro fascinante, aunque, no he podido evitar hacer algunos apuntes propios- Isabella abrió el libro y los apuntes de aquel sujeto estaban por todas partes, desde mediciones de concentraciones salinas, profundidades, fauna marina nueva y fauna tachada, contaminación por la mano del hombre, correcciones en profundidades y un largo etc., y así como variados y desordenados eran los apuntes, igual las lenguas en las que los escribió, algunas que ni ella lograba reconocer.

 

-¿¡está hablando español!?- dijo sorprendida Isabella.

 

-Así es señorita García, aunque temo que de los idiomas que manejan mi mandarín esta algo oxidado, así que opte por usar uno más fácil de dominar-

 

-debo decir que cuenta con una injusta ventaja al hacer sus observaciones- dijo Phineas sin poder ocultar su fascinación por las notas hechas por aquel hombre -ya que usted mismo puede bajar a comprobarlo con su maravillosa nave que encuentra en las profundidades marinas su hogar y habitad, ¿capitán...?-

 

-si a mí Nautilus lo considera injusta ventaja, puedo entenderlo, las maravillas que he visto gracias a el están vedadas a los hombres de los continentes, sin embargo, debo de regresar al asunto que nos incumbe, he estado meditando mucho su situación, nada en realidad me ata a ustedes, y ya que tripulaban la "U.S.S Lindana" que me ataco sin previo aviso ni declaratoria oficial de guerra...-

 

-pero capitán, es mi deber decirle que la Lindana perseguía lo que creíamos era una enorme ballena a la que daban caza y no a su monitor submarino- contesto rápidamente Phineas interrumpiendo al comandante de la nave.

 

-¿me garantiza usted señor Flynn que no me habrían atacado igual narval o monitor?- ese era un argumento al que Phineas no supo que contestar -y señor Ferb Land, ¿¡A QUE OTRA NACIÓN HE DE SERVIR QUE NO SEA LA MÍA!? la nación sobre la que gobierno como amo y señor de sus valles y montañas, de sus selvas y desiertos, de los prados y bosques donde pastan mis ganados que antes fueran de Neptuno, esta es mi nación, ¡EL REINO DE LOS MARES!- los tres quedaron impactados, ¿quién era ese sujeto que se ostentaba como soberano de los mares arrebatándole el trono al mismísimo rey Neptuno? Aunque, todo aquel que se crea con derecho y tenga el valor para reclamarle, para arrebatarle el título de legitimo soberano de las profundidades, ya sea nación, hombre o dios,  ¡que baje a las aguas en las que domina el Nautilus y le reclame a su amo y señor! -sin embargo, ya estoy más tranquilo, ya que su historia ha sido la misma en diferentes lenguas sin variar más que en el tono en el que se expresan, no me queda duda que llegaron a mi nave por cosa del azar y no porque buscaran mis secretos intencionalmente, así que he aquí mi propuesta que compensara las que consideraran "desventajas" al principio, dado que han visto lo que no debe ser visto, les tengo un trato justo que mantendrá mis secretos a salvo el tiempo suficiente y les abrirá las puertas a el mundo que nadie conoce ni conocerá en cientos de años a cambio de su comprensión de que habrá ocasiones en las que por su condición de pasajeros deberán de permitirme encerrarlos en sus camarotes durante cierto tiempo, a cambio les daré libertad, la libertad que gozan todos abordo, de explorar, de aprender, de ir al encuentro de sus verdaderos limites, libertad de que me acompañe usted mismo abordo de mi Nautilus a comprobar si mis observaciones son correctas y seguir explorando las maravillas que aún me faltan por descubrir, incluso los secretos de mi querido Nautilus les serán revelados, tendrán la libertad de ir y venir a voluntad abordo de mi nave, y lo entiendo señor Ferb Land no les exijo que no traten de escapar, pero mi oferta es en verdad esplendida, estarán tan maravillados que no pensaran en fuga, ¿qué porque estoy tan seguro? ¡solo miren esto!- dijo aquel hombre mientras se estiraba a oprimir un botón en la pared, las luces se apagaron y un extraño crujido se escuchó, un doble diafragma en la pared libre de libros comenzó a abrirse mostrando el exterior de la nave muy bien iluminado a través de una ventana circular dejando ver a toda la fauna marina en su máximo esplendor -hace mucho tiempo que no he usado mi nombre, tanto que ya lo he olvidado, y si tienen o me  quieren llamar de algún modo, a quien ha roto todo lazo con la tierra, los invito a que se refieran a mi, como ¡EL CAPITÁN NEMO!-

Phineas y Ferb y el misterio del mar, cap 4
bien, el cap 4 y la verdad ya tengo adelantado algo para la siguiente, en esta ocasión lo dividi porque las ideas puestas en ellos son diferentes "le rescate" y "quien los salvo" espero disfruten de mi vision de esta historia que amo con el corazon, rayos, tengo que admitir que me acorde de alguien, pero bueno, espero les guste esto!!!

Anterior: fav.me/d8vr92y

Siguiente: fav.me/d8vrc68
Loading...

Ya sus fuerzas comienzan a flaquear, se está agotando, sus músculos comienzan a acalambrarse, no puede rendirse, Isabella depende de él.

 

-Vamos Ohaio, no es el momento para rendirse, has salido de peores, siempre logramos salir de situaciones imposibles, recuerda aquella vez que nos perdimos en mitad del desierto, solo cavamos un refugio subterráneo y construimos un colector de agua de roció- en ese momento la figura de su ex compañero Rockiland fue la que llego a su mente -es verdad, Isabella aún no estaba con nosotros, cuando ella está conmigo nunca caímos en una situación desesperada- una situación desesperada, esa era la clave, estar a la mitad del océano más grande del mundo califica como una situación desesperada, quizás si hubiera dejado a un lado su orgullo Rockiland ya los habría salvado, ¿Orgullo? ¿El? Desde cuándo comenzó a dejar que algo así se interpusiera entre su mejor amigo y el, ¿qué fue lo que paso? ¿Qué cosa es tan grande para separar a dos buenos amigos? -Haaaggg- un infernal calambre en su pierna izquierda lo saco de sus pensamientos, está a punto de caer exhausto, ya comienza a ver la luz al final del túnel, ¿o es la luz de la luna? Ya comienza a ver cosas -¿Rockiland?- definitivamente ya ve cosas, es imposible que este allí con ellos, no, es imposible que este su viejo compañero parado frente a él estirando la mano hacia ellos acompañado con su infame arpón en la otra mano, si, nadie puede caminar en el agua, ni siquiera el, es tan surrealista, pareciera que estira su mano hacia donde él está tratando de alcanzarlos, inconscientemente estira su mano para tomarla y con otra se aferraba a Isabella cuando sintió como era jalado con fuerza hasta que finalmente se encontró apoyado en una extraña superficie, con lo que le quedaban de fuerzas termino de subir a Izy para quedar tendido mirando al cielo, poco a poco comenzó a recuperar las fuerzas y su vista se fue aclarando.

 

-¿Rockilan?- dijo al ver el familiar rostro del peliverde que con una ceja arqueada le dijo todo -Ok, Ok, Ferb Land, ¿cómo nos encontraste?- si Isabella estuviera despierta le molestaría no poder entender lo que dice Ferb Land.

 

-déjame ver si te entendí, tú también caíste del barco cuando nos golpearon y solo fuiste arrastrado por la corriente como nosotros hasta que llegamos aquí?- Ferb Land asintió moviendo la cabeza -y, ¿exactamente que es aquí?- dijo Phineas mientras con su mano acariciaba la superficie sobre la que estaba recostado, la textura era extraña, difícil de describir, quizás lo más cercano sea el caucho vulcanizado, Ferb Land se encogió de hombros -sí, tienes razón, deberemos de esperar a que amanezca para poder ver mejor donde estamos- hacía tiempo que Ohaio no sentía un silencio tan profundo, o quizás simplemente un silenció, Isabella seguía semi-inconsciente, así que solo la cubrió con su chaqueta y le puso su camisa como almohada, parecía que fuera del agotamiento estaba en perfecto estado, eso era un alivio, sin ninguna otra referencia el tiempo parecía congelado, el constante murmullo del mar y el viento parecían monótonos y acentuaban la sensación de quietud, parecía que Ferb Land tampoco estaba acostumbrado a tanto silencio, o quizás a un espacio tan reducido, parecía león enjaulado yendo y viniendo tratando de adivinar por donde estaba la Lindana dispuesto a enderezar el bote salvavidas en donde estaban para navegar, aunque en verdad era un extraño bote salvavidas, no parecía medir mucho, quizás unos cinco metros de largo, pero, el comportamiento de las aguas al rededor parecía indicar que se encontraban sobre algún pedazo de arrecife que estaba muy cerca de la superficie, quizás fue una nefasta coincidencia la que los arrastro a una piedra a mitad del pacificó, la única a millas de distancia, y por la posición de la luna, un refugio demasiado temporal, al subir la marea sus pies no tendrán sobre que apoyarse y nuevamente estarán a merced de las corrientes marinas, un nudo se hizo en el pecho de Ohaio, realmente tenían todo en contra, solo espera que Isabella pueda recuperarse a tiempo, entre los tres podrán pensar en una solución, en eso estaba cuando sintió la mirada de Ferb Land sobre su espalda.

 

-este no es el momento para hacer esas preguntas hermano- dijo Ohaio a la pregunta en la mirada de Ferb Land -¿que no hay situación mejor para hacer esas preguntas? No lo sé, ¿qué te parece durante la cena en la oficina del capitán? ¡cuando nos rescaten!- aunque Ferb Land no parecía querer quitar el dedo del renglón -¿tanto quieres saberlo?- la cabeza de Ferb Land moviéndose de manera afirmativa pareció irritar más a Ohaio, con su mano aparto los cabellos de Isabella de su rostro para ver su cara más claramente, los primeros rayos de luz de un nuevo día los comenzaron a iluminar y resaltaban los rasgos de la chica, sus ojos, su nariz, los finos y sonrosados labios entre abiertos, -¡Muy bien! Si tanto insistes te lo diré yo... ¿Ferb?- algo había llamado la atención del arponero, estaba muy concentrado analizando la roca sobre la que estaban, al propio Ohaio le extraño que Ferb Land olvidara tan rápido eso por lo que paso molestándolo toda la noche y ahora solo tuviera ojos para la roca en la que estaban parados, pero con un poco más de luz pudo notar lo que llamo la atención de Ferb Land -¿qué es esto?- dijo al notar que lo que él creía roca era una superficie de extrañas placas sobrepuestas unas sobre otras como las escamas de un reptil del tamaño de su pie hechas de algún misterioso material -¡Isabella! Despierta, ¡despierta! tienes que ver esto!- decía emocionado mientras la despertaba, la pelinegra se incorporó y trato de entender lo que Ohaio le decía cuando este tomo su mano y la hizo acariciar la superficie de una "escama" haciéndola notar su forma y textura, ignorando todo se puso junto a Ohaio a examinarlas y en un segundo se puso de pie, ya que aún tenía sus botas puestas uso el tacón metálico para golpear las escamas, los ojos de los dos brillaron.

 

-¿Phineas esto es?-

 

-sí, eso parece-

 

-¿pero cómo es posible?-

 

-no sé cómo, pero el hecho es que estamos parados sobre él, y también parece ser la explicación a todo, incluso que el arpón de Ferb fuera inútil-

 

-¡sí! cuando las próximas generaciones hablen de eso lo verán como al hidalgo contra los molinos de viento-

 

-Tienes razón Isabella, pero ahora debemos de...- una misteriosa sacudida los hizo volver a sentarse, a poco más de cien metros el agua comenzó a revolverse de forma inusual.

 

-¡Phineas!- grito Isabella.

 

-¡Rápido! Golpeen con todas sus fuerzas! debemos de llamar su atención antes de que se sumerjan!- dijo Phineas mientras comenzaba a golpear con todas sus fuerzas el suelo siendo imitado rápidamente por Isabella, Ferb Land aún no entendía que era lo que ocurría, hasta que el nivel del agua comenzó a subir rápidamente -!Apresúrate Ferb! ¡Se están sumergiendo!- ¿sumergiendo? ¿El escoyo? ¡El escoyo! -necesito que me prestes esto un segundo-dijo Ohaio mientras le quitaba el arpón a Ferb Land, acto seguido se sumergió y se escuchó una serie de golpes secos, Ferb reconoció el sonido tan peculiar.

 

-El Ojo- dijo ya con el agua llegándole al pecho, Ohaio salió y comenzó a reír como poseído por algún espíritu del mar con el arpón de Ferb Land en su mano izquierda, el agua comenzó a bajar, les llego a la cintura, a las rodillas, a los talones, nada, finalmente todo parecía ser más claro, poco a poco fueron quedando más abajo las aguas hasta que las olas rompían de nuevo sobre lo que él habría jurado era el lomo de alguna enorme ballena dormilona, solo que esta tenía una enorme protuberancia sobre la frente donde se habían refugiado por casualidad del destino, muchos pensaran que Ferb Land tiene una dura mascara de cuero en lugar de rostro, pero hasta él tiene que admitir que estaba sorprendido, había una gran cantidad de pensamientos corriendo por su mente, aunque el que más sobresalía de todos era el mismo, "esta cosa es una maquina hecha por el hombre" lo demás solo eran preguntas sin respuesta, por el momento ¿qué clase de hombre lo construyo? ¿Quiénes lo tripulaban? ¿Con que propósito lo crearon? Y la más importante, ¿que pasaría con ellos ahora? Con cuidado bajaron de la protuberancia y se pararon justo atrás de ella, Ohaio y Ferb estaban fascinados, la superficie donde están parados tenia justo los 100 metros que reportaban, solo que unos metros más atrás comenzaba a verse un timón que sobresalía del agua, eso significaba dos cosas, que el aparato era aún más grande en su porción sumergida, y que estaba diseñado exclusivamente para permanecer abajo del agua, Ohaio busco a Isabella para saber su opinión, desafortunadamente ella aún no se había recuperado del todo y se le notaba mareada, Ohaio fue rápidamente a sostenerla antes de que cayera de nuevo al mar.

 

-Resiste Isabella- decía mientras la hacía apoyarse en su cuerpo, también aprovecho para cubrirla un poco de la vista de Ferb Land y de los misteriosos dueños de esta maravilla de los mares, después de todo ella estaba en ropa interior, aunque, en realidad estaban tardando en salir a socorrerlos, una fatídica idea recorrió su cerebro ¿Y si se habían topado con un secreto tan grande que nadie debería de conocer? ¿Ni siquiera tres náufragos a la mitad del océano? Después de todo nada evitaba que el dueño de este misterioso vehículo se sumergiera de nuevo y los dejara en mitad del mar a su suerte, al sostener a Isabella su atención se centró al frente del misterioso vehículo, la protuberancia tenía un par de domos laterales que la forma de la misma les permitía ver hacia al frente y a los costados en un amplio margen, tanto que desde donde estaba podía imaginar un poco los controles de esta nave, pero ahora ya no había nadie en ellos, lo más probable es que en estos momentos hubiera una acalorada discusión sobre ellos y su probable destino, un extraño sonido se comenzó a escuchar de la parte posterior de la protuberancia, como si se corrieran una serie de cerrojos, era indiscutible que las personas en su interior debían entrar y salir de él cada vez que tocaran puerto, si es que lo hacían, la cubierta comenzó a levantarse de una manera extraña, las escamas se contrajeron como si estuvieran articuladas, un mecanismo inusual y complejo, no habría sido fácil de construir, finalmente dejaron ver una compuerta de la que salió un chico extraño con lentes vestido con un uniforme entre gris y blanco hecho con un misterioso material apenas sacando la cabeza por la escotilla, los observo durante un minuto, luego en un extraño idioma grito algo para desaparecer en el interior, durante unos segundos que parecieron hacerse eternos por el silencio reinante nada paso, hasta que un grupo de tres hombres salió y se dirigieron a ellos, Ohaio busco con la vista a Ferb Land temeroso de que el temperamento del arponero los fuera a meter en problemas, para su sorpresa y para la del propio Ferb Land uno de aquellos hombres ya le había quitado su arpón y ya era guiado al interior de la nave, Ohaio al estar ocupado con Isabella fue tratado de mejor manera, la levanto en sus brazos y entraron algo justos por la escotilla, al principio fue difícil acostumbrarse al cambio de luz, pero la mano de uno de los "marinos" le ayudo a bajar una escalera de caracol con seguridad, pudo darse cuenta que habrían como mínimo tres cubiertas, pero no bajaron más, en la primer cubierta los llevaron a un cuarto obscuro, libre de toda decoración, apenas entraron y la puerta fue cerrada tras de ellos con una fuerza singular, no le extraño, después de todo eran un grupo de invasores, o al menos eso pensarían aquellos hombres, con cuidado puso a isa en el suelo, no sabía dónde estaba Ferb, pero en poco tiempo comenzó a escuchar entre las penumbras como revisaba la habitación buscando quizás una salida, no le sorprendió, algo que nunca cambiaria es que nadie lo mantendría encerrado contra su voluntad, el ruido  de una mesa y una silla cayendo le indicaron que el cuarto no estaba tan vacío como pensaba, después de un rato se escuchó como Ferb Land se rendía, aparentemente no había encontrado ni la puerta por donde habían entrado, el suelo comenzó a vibrar y el suave vaivén provocado por las olas del mar desapareció, Phineas intuyo que ahora habían comenzado un misterioso viaje en las profundidades oceánicas, poco a poco los tres caen rendidos por el sueño.

Phineas y Ferb y el misterio del mar, cap 3
Saludos amigos!!!


una disculpa por las carreras y las demoras, pero espero que disfruten esta "nueva" historia que espero sea de su agrado amigos, bueno, ahora voy a subir el cap 4, en esta ocasión son cortos mas que nada porque creo que sera algo latoso leer mucho en estos momentos, la cosa es leer algo que se disfrute y no se haga algo... ejem, "desagradable" así que antes que lo olvide.

!muchas gracias a todos por leer! :icondeepworshipplz:

Siguiente: fav.me/d8vr9ga

Anterior: fav.me/d8ta9v2
Loading...
imagen capitulo 2 by jgeg123
imagen capitulo 2
bien, aqui les dejo la imagen que remata esta primera entrega de este nuevo fic.

Siguiente: fav.me/d8vr92y

Anterior: fav.me/d8ta8m6
Loading...

El reencuentro.

 

Candace, es decir, la comandante Candace disfrutaba mucho de su trabajo, mantenía funcionando su barco como si se tratara de un reloj, nadie tenía tiempo para aburrirse o quejarse de lo espartano del trato, ver a los hombres de mar en su ambiente natural es un gran espectáculo, digno de algún escenario de Brobway, no faltarían los sosos que lo calificarían de aburrido, aunque habrá que admitir que al ser solo un espectador o más bien un triste pasajero de un viaje sin itinerarios al paso de una semana resultara un tanto monótono, apenas ha comenzado el viaje y el pelirrojo ya había memorizado de la roda al codaste cada clavo, tuerca, tornillo, tubo y cable del buqué, si se lo propusiera bien habría podido construir otro barco igual a ese en el transcurso del viaje, claro está, que ya tenía sus propias ideas para poder hacer que el barco fuera más eficiente en su locomoción y los motores más poderosos, aunque el constante ojo vigilante de la comandante Candace sobre cada tripulante había evitado que el pelirrojo en su aburrimiento "destrozara" su hermosa nave, y era por eso que Phineas, perdón, Ohaio Flynn no le gustaba la idea de pasar meses abordo de un barco, prefería arriesgarse a hacer la travesía en un aéreo plano, para un aventurero como el, era como estar encerrado en una jaula bien pulida, allí estaba recargado sobre la barandilla de estribor mirando a los delfines saltando dentro y fuera del agua con singular alegría.

 

-Hola Phineas, ¿qué estás haciendo?-

 

-Hola Isabella, solo pensaba que si modificamos el espolón del barco para que tenga la forma de la nariz de esos delfines, navegaríamos mucho más rápidamente- contesto algo apagado el pelirrojo al saludo de su acompañante, aunque al levantar la mirada y verla elegantemente vestida le hizo cambiar de expresión -¿Isabella? ¿Pero qué te paso?- la sorpresa es entendible, pasar tanto tiempo juntos les había concedido ciertas libertades y confianzas que en la época eran consideradas indignas de una dama de sociedad, una pausa para las mentes perversas, al ser exploradores la vestimenta debía ser cómoda y ligera, así que para Phineas era más común verla en pantalones y con chaqueta que en un vestido de "dama" victoriana -es... Es decir. Te ves muy bien- y aparentemente también hizo desarrollar al pelirrojo cierto nivel de tacto al hablar con una dama.

 

-muy gracioso- contesto algo molesta mientras cerraba el estorboso parasol -Cuando Candace me vio salir de mi camarote me hizo regresar y ponerme esta cosa, dijo algo de la moral de los marinos o algo así que no quería perturbar-

 

-bueno, al menos no te obligo a usar un corsé, es algo que tu no necesitarías-

 

-¿De que estas hablando? Esta cosa es una verdadera tortura, no me deja resp...- un poco tarde entendió la pelinegra que se trataba de un intento de alago por parte del pelirrojo para hacerle más tolerable el mal trago, e hizo buen uso del abanico para esconder el rubor en su rostro, ambos no pudieron evitar sentirse un poco incomodos con el momento, pese a todo lo que se pudiera esperar, ambos pasaban tanto tiempo explorando y buscando tesoros que no habían tenido la oportunidad de convivir fuera de sus labores de aventureros lo suficiente -espera, ¿este barco tiene un espolón?-

 

-sí, así es Isabella, mira por allá- a las palabras del pelirrojo la chica se inclinó y miro a la parte de enfrente, allá un par de metros antes de la roda del barco un penacho de agua se levantaba a la misma velocidad que el barco avanzaba.

 

-¿Para qué quieren un barco con esa cosa? El único barco en el que he visto uno de esos lo desenterramos juntos a orillas del Nilo- dijo al confirmar lo dicho.

 

-Aun construyen barcos así, barcos balleneros, los usan para embestir a las ballenas con el barco y partirlas por la mitad- contesto Flynn la sorpresa en el rostro de la chica fue grande -esta aventura científica en realidad disfrazaba una expedición de pura carnicería- dijo mientras golpeaba la barandilla -todo este barco esta armado para aniquilar al Narval, hay desde arpones de mano hasta rifles con balas expansivas, incluso terminaron la instalación de un cañón para arpones en la proa, uno de esos nuevos de carga posterior más rápida y eficiente- dijo Phineas mientras señalaba el lugar donde estaban terminando de instalarlo.

 

-¡Phineas! ¿No es ese?-

 

-sí, es él- los ojos de la pelinegra no fallaban, se trataba ni más ni menos de su antiguo compañero de aventuras, Rockilan Flecher.

 

-no puede ser, ha pasado tanto tiempo, ¿ya fuiste a saludarlo?- pero la expresión en el rostro de Phineas la hizo entender que las pequeñas diferencias que los hicieron separarse cordialmente se habían profundizado -¿pasa algo?-

 

-la comandante Candace me informo que fue contratado como arponero- al verlo poner un infame arpón de púas en el cañón no dejo duda alguna, la naturaleza misma de su presencia abordo era contradictoria e inconciliable, uno esperaba ver y estudiar en su habitad natural a un sobreviviente de las especies que se creían extintas, y el otro, ser el que acabara con una amenaza comprobada de los mares. Abran quienes piensen que "la belleza es una maldición" es una frase irrisoria, pero Isabella en la cubierta era como ver la luz de un faro en el horizonte, nadie puede evitar mirarla, el chico peliverde no tardo ni cinco segundos en ir a donde estaban ellos parados, al llegar hizo toda la etiqueta al presentarse ante una dama besando su enguantada mano, aunque sin cambiar ni un milímetro de su inexpresivo rostro.

 

-ha pasado un tiempo ¿verdad?- dijo nerviosamente Isabella ante la galantería de Flettcher, mientras disimuladamente tomaba su pañuelo y secaba su guante mientras sentía como el ambiente se hacía más tensó -y... ¿cómo has estado Rock...- una mano pidiéndole que se detuviera fue toda su respuesta.

 

-sí, ha pasado un tiempo sin verlos- dijo en una manera que se sintió como el frio del artico, aunque su rostro no expreso ni una pisca de emoción alguna, Isabella solo acertó a dar un paso atrás, atrás de Phineas, por alguna razón no parecía el mismo chico que había conocido antes, algo había cambiado, durante un rato permanecieron frente a frente los dos sin pronunciar palabra, el rostro de Phineas parecía cubrirse más con ira mientras que el de Flettcher permaneció impávido, quizás una minúscula gota de sudor trato de salir, pero el duro rostro del peliverde no debió dejarla escapar, -Ohaio- dijo dando media vuelta y regresando a sus labores.

 

-Rockilan Flettcher- fue la respuesta seca y cortante del pelirrojo.

 

-mi nombre ahora es Ferb Land- dijo el peliverde apenas girando la cabeza hacia ellos, allí se quedó parado un rato más el joven Ohaio como tratando de que las llamas se consumieran dentro de él antes de abrir la boca, Isabella nunca lo había visto así, hasta que finalmente un suspiro de tranquilidad salió del pelirrojo.

 

-¿qué fue lo que paso?- se animó a preguntar la preocupada Isabella.

 

-muchas cosas, no por narrar con tanta poesía una carnicería como si se tratara de la Ilíada de homero dejara de ser una carnicería, y de entre todas no puedo creer que quiera el cuerno del narval como trofeo, quiere hacerse una canoa con el para pescar en las montañas de Quebec en Canadá-

 

-¿cuándo dijo todo eso?- pregunto Isabella.

 

-¿cuando? Hace un momento, digo, tú estabas parada aquí con nosotros- dijo Ohaio a la sorprendida Isabella.

 

-nunca entenderé como lo haces- dijo intrigada.

 

--¿hacer? ¿a qué te refieres?-

 

-a eso que haces, una vez en medio de la selva hiciste lo mismo con el jefe de los cazadores de cabezas y no solo nos soltaron, también hicieron un banquete en nuestro honor, ¿porque nos pusieron sus vestimentas rituales y guirnaldas de flores? ¿cómo hablas con alguien sin hablar? ¿y que tanto les dijiste?-

 

-¿eso? haaaa pues veras, yo, yo, esa vez confundí un vocablo y en lugar de decir "tenemos que ir a la boca del rio"  dije "tenemos que ir a nues... bod  aa"aaaaaay ya casi es la hora de cenar- Phineas trato de salirse lo más rápidamente por la tangente que pudo caminando hacia el comedor mientras una Isabella aun deseosa de saber el secreto del "lenguaje poderoso" como ella lo había nombrado caminaba atrás de él.

 

Esa noche entraron al canal de Panamá y a la mañana siguiente se encontraban en las aguas del pacifico a la espera del esquivo animal, en realidad Phineas deseaba que aquella magnifica creatura pudiera eludirlos, aunque las cosas parecían complicarse para el pobre animal justo a la hora del desayuno.

 

-¡escuchen marinos!- grito la comandante Candace para llamar la atención de todos los que desayunaban en el comedor -me ha llegado el informe de que el monstruo fue visto bajando las costas de américa, hoy mismo podríamos atraparlo! Al salir del canal prácticamente ¡viene a nuestro encuentro!- los gritos de todos los marinos llenaron el comedor -todo el mundo son lo mejor de lo mejor de la marina, esfuércense para que puedan esta noche comer ¡carne de ballena!- y así siguió Candace y su discurso motivacional a sus marinos, aunque habían dos o tres personas que no le hacían mucho caso.

 

-vamos, levanta esa cara larga, veras que todo terminara bien, es poco probable que logren encontrarlo, es un inmenso mar y nosotros solo somos un pequeño barco con un pequeño número de vigías buscando un único individuo de una especie desconocida, los números están en nuestra contra, la única manera de que lo pudieran ver, seria si todos los marinos disponibles miraran al mar y por pura casualidad nos lo encontráramos durmiendo en la superficie- decía Isabella a su decaído amigo.

 

-sí, sí, tienes razón Isabella, es poco menos que imposible que lo encontremos-

 

-Escuchen bien, para el primer marino que lo vea, 2,000 Dólares de recompensa!- al oír eso Phineas enderezo la cabeza, al mirar al rededor encontró el comedor vacío

 

-Afortunadamente una recompensa como esa no es suficiente para hacerme ir a buscar a tu narval Phineas- dijo con orgullo Isabella, a lo que el pelirrojo le sonrió agradecido.

 

 -con eso podrán comprar un hermoso anillo de compromiso a su novia- remato Candace al ver quiénes eran los únicos que quedaban, bueno, el único, ahora Phineas contemplaba el espacio vacío que antes ocupaba Isabella a su lado, resignado, Phineas se levantó y salió a buscar a Isabella, dos pares de ojos ven más que uno.

 

-Funciono su treta del anillo jefa- dijo el cocinero que levantaba los platos.

 

-no tanto- contesto algo amargada Candace -yo esperaba que fuera el quien corriera afuera- con eso la comandante se levantó y se dirigió al puente de mando sin notar que Ferd Land seguía sentado en su lugar disfrutando su sopa.

 

Y así fue como la U.S.S. Lindana subió hasta california, sin encontrarse a la bestia, comenzaron a recorrer toda la zona donde suponían se encontraba su presa y ni un marino dejaba de usar su tiempo libre para explorar la superficie del mar, muchos se subían a los mástiles y cuerdas cuando sus pies desnudos no podían soportar el calor de las duelas de la cubierta, todos entusiasmados por la recompensa, pero así pasaron los días, y finalmente las semanas sin novedad hasta que finalmente las costas de Japón fueron las más cercanas, todos se habían comenzado a agotar, antes los marinos acaparaban cada lugar libre desde donde pudieran buscar al narval, ahora solo hacían rondines cada vez más espaciados, incluso el entusiasmo de Isabella decayó, alli estaba ella apoyada en la barandilla alumbrada con los últimos rayos del sol y los primeros de una luna en cuarto creciente con unos binoculares colgándole del cuello, cuando un frio vaso de jugo en su frente vino a sacarla de sus pensamientos.

 

-¿una refrescante bebida por tus pensamientos?- dijo un tanto divertido Phineas.

 

-creo que me deje llevar por la emoción de todos- dijo la pelinegra mientras tomaba el jugo que le habían ofrecido.

 

-¿y bien?-

 

-¿Bien?-

 

-sí, te ofrecí un jugo por tus pensamientos, ¿en qué pensabas cuando comenzaste a buscar al narval?- ¿se atrevería Isabella a contarle la verdad? Al oír la palabra sortija su mente se nublo y solo se vio dándole una cajita a Phineas "¿¡Isabela!? ¿Es para mí? No, no es lo tradicional, pero acepto" el chasquido de dedos de Phineas la trajo de regreso.

 

-¿Isabella? ¿Estas bien?

 

-bueno, veras, yo...- no era por el jugo por lo que se sentía atrapada, si no por el hecho de que en un instante había traicionado sus palabras ante Phineas de no querer cooperar con la cacería del narval, tenía que haber una buena razón para ello, aunque, ¿sería el momento de decirla? Comenzó a abrir lentamente sus labios, le diría en verdad lo que paso, Phineas sabía que ella no se dejaba impresionar fácilmente por las jemas de joyeros que aun están vivos luego de haber tenido las joyas del Nilo entre sus dedos y los más exquisitos collares mesoamericanos de oro, plata, platino y piedras preciosas que inspiraban leyendas al ser mencionadas sobre sus hombros, aunque esta joya en especial tiene un peso en particular que no se puede negar, el aire comienza a pasar por sus labios para producir los sonidos deseados, está a punto de admitir que en algún punto su amistad sincera se convirtió en algo más.

 

-Phineas... Yo estoy...-

 

-¡¡EL MONSTRUO!! ¡¡¡FERB-LAND VIO AL MONSTRUO!!!- los gritos de los marinos no permitieron a Isabella decir lo que tenía que decir y sin notarlo ya corrían a buscar al narval junto a todos los marinos.

 

-Isabella! ¿¡Que dijiste!? No pude escucharte- gritaba Phineas en medio del alboroto de los marinos, Isabella no podía tampoco escucharlo porque se había adelantado bastante, regreso y lo jalo del brazo para ir lo más al frente posible.

 

-¡Phineas! Es tu ballena, es la ballena que tu descubriste!- al verla tan emocionada por el animal que Phineas había teorizado, el pensó que no necesitaba explicaciones, ella también ardía en deseos de conocer aquel magnifico animal que nadie conocía, quería ver con sus propios ojos aquel ser que permaneció tantos años oculto de la mirada de los humanos y que por fin saldría a la luz, Phineas apretó el paso y corrió a la par, tampoco se quedaría atrás, ambos verían juntos a tan extraordinario ser, ya casi llegaban a la proa, podían ver la punta del barco, y sobre ella, Ferb-land, con su arpón en la mano listo para hacer su trabajo.

 

A Ohaio no le importaba ya la magnífica puntería de Ferb Land, ni su envidiable y superior sentido de la vista capaz de contar las pulgas de un gato de un vistazo, aunque aún hoy es un mal recuerdo el cómo le quitaba las pulgas a su gato, algo positivo es que había descubierto los secretos de la acupuntura por cuenta propia. Comenzó a buscar en la dirección donde apuntaba el peli verde, aun nada, eso solo podía significar que la bestia aún estaba lejos, tendrían oportunidad de observarlo a una distancia prudente sin ser una amenaza para el animal, y al finalmente desaparecer todo rastro de luz de día, sus pupilas se dilataron y apretó la mano de Isabella que aun sostenía, se acercó a ella y le susurro.

 

-Mira, allá esta- la chica comenzó a buscar allá a donde los ojos de Flynn miraban, quizás tardaría un poco en ver lo que el estaba...

 

-¿qué es eso?- ¿qué fue lo que la sorprendería tanto? El hecho de que casi no tardo nada en encontrar lo que buscaba, o en aquel manchón de luz dorada que se movía lentamente bajo la superficie del mar, la luz del sol lo había ocultado, pero ahora la tenue luz de la luna no servía para confundir aquel fulgor.

 

-posiblemente sea bioluminiscencia- le dijo emocionado Ohaio -esa es una prueba definitiva de que es un ser de las profundidades, muchos de los "peces monstruosos" de las profundidades tienen órganos bioluminicentes, quizás los usen para atrapar a sus presas- Isabella estaba muy entusiasmada, era la primera vez que veía un espectáculo tan impresionante, pero su sentido práctico la saco de su trance, recordó que solo ellos dos querían observarlo, miro al rededor, y no fue una decepción tan grande, aunque la luz de la avaricia brillaba en algunas pupilas, muchos marinos estaban encantados con la visión, como ellos, se dejaron llevar por el increíble espectáculo y olvidaron su sed de sangre, mas confiada busco a Ferb Land, pero su rostro cambio, la mano de Ferb Land apretaba con fiereza el arpón, podía escuchar como crujía la madera bajo la poderosa mano del peliverde, a pesar de ser el primero en verla, aun se encontraba muy lejos como para lanzar su arpón, y según sus cálculos, también del cañón.

 

-¿Pero que creen que están haciendo?- dijo molesta la comandante Candace en el puente -¡A todo vapor!- grito por el sistema de comunicación de aire comprimido, en la sala de máquinas ignorantes de lo que ocurría arriba solo obedecieron y aumentaron la presión del vapor al máximo -¡Timonel! ¿Acaso está durmiendo? Todo a estribor! Debemos de acercarnos lo suficiente para que el maestro Ferb Land pueda arponear a la bestia!-

 

-¡Si comandante! Fue la respuesta de los marinos a la orden de Candace, la fragata comenzó a acelerar y se dirigió directo a la luz, Ferb Land no perdió el tiempo, se fue a parar justo atrás del cañón y los marinos se apresuraban a limpiar el rango de tiro del peliverde, Ohaio e Isabella se habían quedado atrás y los marinos no los dejaban pasar para detener a Ferb que ya saboreaba el triunfo.

 

-Un poco mas- decía entre dientes -solo un poco más- lo que él consideraba el lomo del animal entro en su linea de tiro -aun no, un poco más cerca- Ohaio como pudo paso en medio de los marinos y trato de evitar que accionara el cañón, los ojos de Ferb Land brillaron, y su mano jalo la cuerda para disparar, el arpón salió silbando por el aire en medio de una nube de humo gris describiendo una parábola mientras había comenzado a girar más rápidamente para al golpear la piel entrar como un taladro, Ohaio apretó los ojos para no recordar este nefasto momento, ¡CLAN! quizás su oído lo engaño, rápidamente busco el lugar donde debería estar el arpón clavado en el lomo del cetáceo, y el arpón deformado como una gran "V"  golpeo pesadamente el agua a varios metros adelante de donde se suponía debía caer.

 

-¿Revoto?- dijo Isabella que no cerró los ojos ni un instante.

 

-¿Revoto?- repitió Flynn, la emoción inundo su rostro, seguramente se trataba de algún espécimen de reptil acorazado como los excavados en california y otras regiones del mundo que tenían una gran cantidad de placas óseas en sus lomos que los protegían como las cotas de malla a los caballeros medievales -No importa cuanto lo traten de arponear, ¡su coraza ósea lo protegerá!- su espíritu de investigador le soltó la lengua -Solo así se explica que sobreviviera a la extinción de sus compañeros, tiene una armadura que lo protege de los depredadores!- para Ohaio era una revelación magnifica, en los especímenes que había descubierto, todos los acorazados son creaturas herbívoras, gigantes gentiles que no hacen mal a nadie, mientras no los ataquen -Comandante Candace!-grito el pelirrojo -¡Es inofensivo! ¡Retirémonos antes de que lo hagamos enojar!- ahora tenía pruebas de que no será una amenaza, no hacía falta cazarlo, solo dejarlo en paz.

 

-¡Jamás!- grito la voluntariosa pelo naranja -¡Voy a ATRAPARLA! ¡¡Señor Ferb Land!! Iremos tras ella, prepárese a atraparla!- el peliverde se dirigió lo más que pudo sobre la proa y desde allí usaría su arpón de mano, se guindo de un cabo y quedo colgando al frente de la proa con su confiable arpón en su mano, la información que dio sin querer Ohaio le bastaba para pensar en un plan, todas las tortugas tienen una coraza que las protege, pero toda armadura tiene fallos, fallos mortales, si en un caballero las uniones son su talón de Aquiles, en las tortugas igual, pero el mejor lugar para enterrar su arpón es...

 

-¡El ojo!- dijo Ferb Land al ver el lugar de donde salía la luz, los poderosos músculos de su brazo lanzaron a toda velocidad su arpón al lugar donde había localizado el ojo de la bestia y, un sonido hueco salió del agua, la cuerda de su arpón se aflojo y de tres jalones lo recupero, la punta, completamente doblada -Imposible- dijo al ver su querido arpón -¿Acaso no era su ojo?- si mi vista no fallara, habría jurado que en el rostro de Ferb Land había una brisa de sorpresa, o quizás seria de espanto, Ohaio sintió como un frio sudor recorrió su espalda, sus piernas comenzaron a moverse por si mismas buscando a Isabella, su instinto, el que todos los humanos desarrollamos a través de milenios de ser predados para avisarnos de un peligro mortal gritaba fuerte y claro.

 

-¡TODOS ALERTA! ¡NOS VA A ATACAR!- le gritaba a todo el que encontraba a su paso el pelirrojo, la Comandante Candace no cabía en su asombro, parecía que aquella bestia ni siquiera se había dado cuenta que estaban allí, ¿acaso dormía y vinieron a interrumpir su sueño? La luz bajo el agua comenzó a moverse lentamente, cualquiera con dos gramos de sensatez daría marcha atrás y se alejaría inmediatamente de allí en sentido opuesto.

 

-¡NO LA DEJEN ESCAPAR!- aun es un misterio porque dio esa orden, los marinos estaban asustados, pero la distancia entre la bestia y nosotros no cambio.

 

-¡Esta huyendo!- grito alguien envalentonado por la relativa distancia segura, el ánimo contagio rápidamente a los marinos y corrieron por sus rifles, otros se apoderaron del cañón y lo cargaron, una lluvia de plomo caía sobre la creatura, sin hacerle ningún daño, finalmente pudieron accionar el cañón y otra vez su bala reboto en la coraza ósea de aquel extraño animal, pero esta vez una extraña turbulencia se vio en la aleta caudal del animal, y comenzó a ganar velocidad.

 

-Ni creas que te dejare escapar- dijo la Comandante Candace -ingeniería, ¡FUERCEN LAS CALDERAS!- la nave comenzó a temblar por la potencia generada por las calderas, pero la distancia no disminuyó, Ohaio e Isabella estaban atrás de todos, solo observando como aquellos hasta hace unas horas "civilizados" hombres se comportaban de esa manera tan ajena a sí mismos, aquel ser parecía solo querer que lo dejaran en paz, que lo ignoraran y siguieran su camino, ante esta señal de nobleza de parte de un animal Ohaio por un segundo llego a odiar a la humanidad, nuevamente abrieron fuego al cañón, sin ninguna suerte, pero esta vez aquella creatura comenzó a dar vueltas alrededor de la U.S.S. Lindana manteniéndose siempre a distancia segura del fuego del cañón, la comandante Candace se vio imposibilitada de "seguir a la bestia" ya que a diferencia de ella, su buque no podría virar con suficiente rapidez, por lo que el monstruo solo tomaría la dirección contraria y escaparía sin agotarse.

 

-¿Te das cuenta Phineas?- dijo Isabella que aun permanecía aferrada al brazo de Ohaio

 

-Sí, lo estoy viendo, ¿No es fascinante Isabella?-

 

-está haciendo lo mismo que hacen las tortugas cuando son perseguidas por un tiburón- para los que ansiaban conseguir un trofeo de cacería la noche fue un total y desesperante cero, pero para ellos dos fue una fascinante noche, llena de apuntes y comparando su comportamiento con el de otras creaturas marinas, incluso Phineas ya preparaba una nueva clasificación para la bestia, un reptil marino acorazado emparentado con los peces torpedo, el nombre será aún más difícil de dárselo, para la comandante Candace, un fracasó, para Ohaio e Isabella, un éxito sin precedentes, pero, Flynn aun tenia esta aterradora sensación en su nuca, como si en este momento estuviera siendo blanco de la ira desenfrenada de alguien, más que eso, una abrumadora sed de venganza que no encuentra aún  al responsable de su odio, y no, no eran los marinos celosos de la poca distancia entre ambos chicos, llego la media noche y parecía que finalmente todo terminaría, incluso Ferb Land estaba sentado en la proa terminando de enderezar la punta de su arpón mirando como aquella luz se mantenía lejos de su alcance, siempre a la distancia exacta en la que no podría tocarla.

 

-¡Esto aún no termina!- grito la comandante Candace mientras tomaba el cañón y le metía una doble carca de pólvora.

 

-¡ALTO! ¡No haga eso comandante! ¡El cañón no lo soportara!- pero Candace no escucho, halo de la cuerda y el cañón prácticamente se reventó en su cara, la bala voló al doble de la velocidad y fuerza, y, solo reboto sobre el lomo de la bestia una vez mas, la cual en unos segundos desapareció bajo el agua tan misteriosa como apareció.

 

-¡Aja! La tengo! Marinos prepárense para subir a bordo los restos- dijo Candace orgullosa de casi matar a todos por un tiro de suerte, sin saber porque, todos se pusieron de pie sintiendo esa carga de electricidad que subía desde sus pies hasta la punta de sus cabellos, incluso de los calvos, Ohaio miro a Isabella, y luego una total obscuridad, un extraño sonido en sus oídos le indico que estaba sumergido en el agua, comenzó a patalear buscando la superficie, cuando su rostro salió del agua pudo llenar sus pulmones del vital oxígeno y finalmente respirar, busco por todos lados y por allá veía a la U.S.S. Lindana, el barco estaba escorando a babor y los gritos de los marinos tratando de organizarse para ponerla nuevamente derecha resonaban en la noche estrellada que le ayudo a notar que el timón había desaparecido.

 

-¡Auxilio!- comenzó a gritar -¡¡Hombre al agua!!- era inútil, por más que se esforzaba no podían escucharlo, y sin timón, deberán de mandar un bote salvavidas por el -AUXILIO!! ¿¡ALGUIEN ME ESCUCHA!?- grito nuevamente desesperado por ser escuchado.

 

-¡Phineas! ¡Ayúdame!-

 

-¡Ho no! ISABELLA! Isabella, ¿donde estas?- donde estaba, de donde venía su voz?

 

-¡Phineas! ¡Me hundo!-

 

-Isabella!- grito Ohaio desesperado mientras comenzaba a dar brazadas lo más rápido que podía directo a donde había escuchado a la peli negra, cuando comenzó a escuchar el desesperado chapoteo de su amiga su corazón se aceleró, la tenue luz de la luna lo dejo ver una pálida mano que luchaba por salir del agua -Isabella! Isabella! Ya llegue- dijo mientras la jalaba hacia arriba, pero algo estaba mal, era inusualmente pesada, logro sacar su cabeza fuera del agua pero su respiración era anormal -¡El corsé!- su mente se ilumino al recordarlo, pero no solo era el corsé el problema, toda esa estorbosa indumentaria de la alta sociedad mojada pesaba como si fuera de plomo, y los estaba arrastrando a los dos al fondo del mar -No es el momento para pensar en esas cosas- haciendo a un lado su timidez y pena comenzó a quitarle las ropas a Isabella volviéndola más ligera, finalmente rompió las cuerdas del Corsé y el color fue regresando a las mejillas de la chica.

 

-¿Phineas?- dijo débilmente la pelinegra.

 

-Sí, soy yo Isabella, ya estoy aquí-

 

-hay, hay algo que tengo que decirte Phineas, yo... Yo te...-

 

-No, aun no, no te rindas bella no, no te preocupes Isabella, ya estoy aquí, todo saldrá bien- le decía para reconfortarla, pero la lucha contra el peso extra la había agotado muy rápidamente, si hubiera dudado un poco, no, no debía pensar en eso, tiene que buscar donde está la Lindana y nadara hasta ella, sí, eso hará, tiene que encontrarla, tiene que estar... Ya no está, no la ve por ningún lado, ha desaparecido, quizás hundida, quizás averiada, no, no, no, no, ¡no! era un gran barco, soportaría esa entrada de agua aun sin timón, rayos, eso era, sin timón tienen que regresar a puerto de inmediato, no regresaran por ellos -escombros, debe haber escombros que pueda usar para, para...- nada, ni una astilla en el agua, Isabella estaba medio dormida medio despierta, debía de nadar por los dos, él debe de, tiene que, no puede desesperarse -¿¡HAY ALGUIEN QUE ME ESCUCHE!?- fue su grito de desesperación, ¿su último grito acaso?

Phineas y Ferb y el Misterio del mar, cap 2.
bien, valio la pena la espera, creo, aquí tienen la segunda parte de esta historia que espero les guste

siguiente: fav.me/d8ta9v2

anterior: fav.me/d8ta8dh
Loading...
amigos, ultimamente he estado teniendo problemas con mi cuenta de Facebook, y solo queria decirles a todos que si llegaron a recivir archivos de mi parte sin que yo les dijera o comentara algo sobre lo que se les mando, les pido una disculpa, pero ya tome las medidas para corregirlo.

deviantID

jgeg123's Profile Picture
jgeg123
Jair Getsemani
Artist | Hobbyist | Varied
Mexico

AdCast - Ads from the Community

Comments


Add a Comment:
 
:icondraoptimusstar2:
draoptimusstar2 Featured By Owner Apr 28, 2015
hola amigo como estas bueno te he tag gracias por tu atencion
Reply
:icondarkstarelsolito:
Darkstarelsolito Featured By Owner Feb 9, 2015
bro que has sabido de :iconevaaaaaaaa:
Reply
:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Feb 16, 2015  Hobbyist General Artist
no he sabido nada, lo ultimo que supe fue que no tenia compu
Reply
:icondarkstarelsolito:
Darkstarelsolito Featured By Owner Feb 16, 2015
on :c
Reply
:icondarkstarelsolito:
Darkstarelsolito Featured By Owner Jan 24, 2015
esta e smi cuenta de resspaldo
Reply
:iconhijadedios8d:
HijadeDios8D Featured By Owner Jan 1, 2015  Hobbyist General Artist
Hola Hermanito!:hug:
Pasaba por aqui para ponerme al dia con tus ultimos capitulos de contactoo y no los encontre en tu galeria!Lamentablemente por alguna razon tambien la hoja en donde tenia escrito por cual capitulo iba ahora tiene un numero ilegible sabra Dios por que o que le habra pasado.Pudieras ser tan amable de pasarme el link de la alguna parte de tu galeria en donde se encuentra la historia?
Gracias:3
Reply
:iconjgeg123:
jgeg123 Featured By Owner Jan 16, 2015  Hobbyist General Artist
hola! creo que aca te saldra la lista de los caps, creo que DA los oculto, no se porque, o solo necesitas buscar en mi galeria contacto en la barra de busqueda y ya salen todos.

jgeg123.deviantart.com/gallery…
Reply
:iconhijadedios8d:
HijadeDios8D Featured By Owner Jan 31, 2015  Hobbyist General Artist
Muchas gracias hermano;Intentare como te dije ponerme al corriente a traves de la app pero sadly es super complicada o al menos no es tan cómoda como concebí que seria 
Reply
Add a Comment: